miércoles, 4 de junio de 2008

El para-aguas


Caminaba apurado al metro, atrasado como siempre, tratando de eludir las posas de agua y el barro a cada paso con una destreza torpe pero oportuna. Cruzó la calle y alcanzó a esquivar una ola de agua sucia levantada por un automovilista gracioso. Maldijo al imbécil que iba calentito en su auto, mientras él procuraba llegar seco al trabajo. Caminó hacia una escalera que le servía de atajo hacia la estación cuando ahí lo vio: era un paraguas negro, común y corriente, de esos que vendían a luca un poco más allá. El paraguas estaba en el suelo, abierto, como si a alguien se le hubiese ido con el viento y hubiese caído, justo ahí, sólo que en esta ciudad de mierda no hay viento. Bueno, eso se agradece cuando llueve, pensó Julián y sin dar importancia al paraguas siguió su camino hacia el metro maldiciendo de nuevo, esta vez a esas señoras que caminaban tan lento y no lo dejaban pasar. Logró subirse al carro del metro justo antes que se cerraran las puertas y pensó que ni en mil años podría tener la vocación de sardina que necesitaba para estar ahí.
Pensar, pensar, pensar, concentrarse en algo que lo hiciese olvidar que se estaba ahogando. Miraba la publicidad una y otra vez aunque ya se la sabía de memoria, igual estiraba el cuello para tratar de leer aquella frase que le tapaba aquel pelado. Ese típico pelado que está en el cine, en el teatro, en el estadio, y siempre anda tapando a la gente, pensó. Logró ver la ingeniosa frase del cartel publicitario y era la misma del día anterior, y de la semana pasada. Estaba, tratando de pasar esos minutos eternos, cuando se acordó del paraguas abandonado. Tal vez el dueño sufrió un ataque repentino en plena calle y hubo que llevarlo de urgencia al hospital, y ahí quedó el paraguas, abandonado a su suerte, esperando que algún vago lo recogiera. Puede ser que el dueño lo abandonó, que huyó de la lluvia y de la ciudad, de los autos que mojan a la gente y de los carteles publicitarios ingeniosos. Pero ¿a donde habría ido? ¿Cómo lo logró?
Julián también quería ir a ese lugar, lejos y dejar su paraguas abandonado cerca del metro. En su mente cantaba (somewhere over the rainbow) y se sintió el ser más mamón del mundo (qué cresta estaba cantando, parecía niñita) En ese momento quiso salir del metro en forma urgente, bajarse en una estación cualquiera y salir a caminar, caminar sin rumbo bajo la lluvia, ser libre, libre, libre. Su mente divagaba y deseaba que aquel paraguas negro hubiese sido el suyo, deseaba haberlo lanzado lejos, al menos como protesta contra todo aquello en el mundo que no podía cambiar.

viernes, 16 de mayo de 2008

Facebook, la k-go

Lo confieso: he sido una más de tantos que han sucumbido en el vil vicio de facebook. Me resistí lo más que pude: al principio no pescaba las (numerosas) invitaciones que me llegaban al mail, luego me hice al fin la cuenta, pero nunca me metía y seguía ignorando los (cada vez más numerosos) requests. Pero el momento en que sucumbiría estaba pre-destinado, estaba escrito en el destino y no había nada que yo pudiera hacer por evitarlo: 2 semanas de licencia médica. Sipis, me operé la nariz y tuve 2 semanillas de reposo en casa. La primera semana logré mantenerme alejada de internet (y de facebook) pase día y medio en la clínica y el resto del tiempo viendo tele, leyendo, bordando, durmiendo, pensado en la vida y reflexionando sobre la trascendencia del churrasco palta en mi estabilidad emocional y sobre otras cosas profundas. Fuera de eso asistía a controles médicos día por medio donde pasaba cerca de 2 horas en la sala de espera y nunca se me ocurrió llevar el notebook.

Bueno (creo que me estoy desviando del tema) la segunda semana de licencia cai en el repugnante vicio. Empecé por aceptar los chorrocientos mil "requests" de "friends" y por mirar una que otra cosa. Cada día me metía un poco más y luego empecé yo a agregar friends que el mismo facebook me sugería haciendo "matchs" entre los contactos en común y en realidad que es la zorra, o sea...

...para resumir y no dar la lata: en este momento ya llevo hechos como 15 quiz, he mandado posts a amigos, he subido fotos, he votado por huevadas, me he reido con fotos y videos estúpidos que me mandan y estoy como en 5 grupos. Además, tengo más de 130 contactos, muchos de ellos personas que no veía hace mil años y que contacté (o me contactaron) a través de una cadena inimaginable de gente que ni sabía que podían estar relacionados (ejemplo: encontré a una prima lejana en el grupo "viñamarinos en Santiago" y resultó tener a 2 ex-compañeras de colegio mias en sus contactos) Si alguien vió "Six Degrees of Separation" (con Will Smith, guachón) entonces me entenderá la idea de eso de las redes de contactos, realmente es muy loco.

Bueno, esa fue la "reflexión" de hoy, la próxima vendrá cuando se me de la gana (o sea no se cuando). Saludos a los que conozco y también a los que no.

Caro

jueves, 1 de mayo de 2008

Invierno y algo más.

Empezó a hacer frío de pronto así que decidió que era tiempo de comprarse una estufa. Eligió la que consideró más adecuada y aprovechó la ocasión para comprar otras cosas útiles que le hacían falta y además de una parca blanca que quería desde el año anterior.
Llegó a su departamento y encendió el televisor. Buscó algo para comer y se arrojó sobre la cama. Este invierno va a ser largo, pensó y se dio cuenta de que no le importaba realmente. Se alegró de no tener que pasar frío y se alegró de su soledad. Al principio le producía indiferencia vivir sola y lejos de su familia. Ahora se sentía feliz, le daba gusto ver como en cada detalle había hecho de ese sitio su hogar. Tenía un refugio privado, una guarida y una puerta que decidiría a quien abrir y a quien cerrar. Era dueña de su destino y era dueña de su felicidad.

jueves, 10 de abril de 2008

Otro cuento, sin depurar y casi tal como fue parido, sin adornos ni maquillaje, ni arreglos

Farewell, Adiós y que te vaya bien


Lo pienso una, dos y mil veces y aun no entiendo cómo pasó. Cómo la misma historia fueron dos historias tan distintas, como fuiste el amor de mi vida y yo para ti no fui nada. Cómo yo llevo un pedazo de ti para siempre y tú sólo me olvidaste y seguiste con tu vida.

Será niña, eso lo sé y sé que tendrá tu misma nariz. Estoy segura también que algún día me preguntará por ti y no sé si le diré que fuiste el gran amor de mi vida o que sólo fuiste un gran estúpido y un cobarde. Tal vez ambos son ciertos, probablemente la estúpida fui yo, porque siempre supe que me no me convenías, porque no pude evitar enamorarme de un pendejo y el tiempo le dio la razón a mi razón y demostró que mi corazón era el que se equivocaba.

Pongo la mano en mi guata que aun no crece tanto y pienso en lo irónico que es el hecho de que de pronto decidieras borrarte de mi vida, pero finalmente estás en ella para siempre. Reflexiono una y otra vez sobre todo lo que pude haber hecho mal o todo lo que no hice, trato de deshacer el camino y llegar al punto en que nuestras vidas se separaron y pienso en que si las cosas hubiesen sido distintas, tal vez estarías ahora a mi lado. Y entonces pienso también que ahora tendré una criatura que dependerá de mí y ya sería mucho tener dos.

Despierto y pienso en ti, paso el día ocupada, pensando en que te olvidé, pero llega la noche y pienso en ti de nuevo y trato de recordar cada uno de los motivos que tengo para olvidarte pero mi mente me traiciona y me devuelve un listado de cada una de las cosas que me hacían quererte. Recuerdo la música que había en mi cabeza cuando te conocí, esa música que aún no se apaga del todo, porque aún parece que quedan trocitos de felicidad dando vueltas en el aire, tal vez es eso lo que hace que este dolor sea tan dulce y sé que cuando vea el rostro de mi hija esos trozos de felicidad volverán a unirse y se pegaran los pedacitos rotos de mi corazón y todo tendrá sentido. Incluso tu ausencia, sobretodo tu ausencia.

Te recuerdo a ti y pienso también en poesía y recuerdo a Neruda, pienso en Farewell (algo así como fuiste un gran amor, pero adiós y que te vaya bien). “Por esa vida que arderá en sus venas tendrían que amarrarse nuestras vidas. Por esas manos, hijas de tus manos, tendrían que matar las manos mías” Pero serán mis manos las que matarán, mientras las tuyas siguen jugando con un joystick.

Yo no lo quiero, Amada. Para que nada nos amarre que no nos una nada”… y entiendo que no la quieras, y en cuanto a ti respecta nada nos amarra, pero yo no puedo, no puedo no quererla porque está dentro de mí y ya la quiero más que a mi vida y me amarra a ti y me une a ti.

Ahora entiendo por qué tantas veces dije que amaba el amor de los marineros que besan y se van, pero lo que no sabía es que además de un beso y una promesa, en el fondo de mi esperaba que alguna vez volvieras, esperaba que fuera un amor eterno, pero fue fugaz. “Amor divinizado que se acerca, Amor divinizado que se va”

Desde mi corazón, mi niña te dice adiós, y tu nada le respondes, pero yo te diré nuevamente adiós, una y otra vez hasta que mi corazón entienda que nunca más en esta vida te volveré a ver.


... Dedicado a ti amiga con todo mi corazón
no es tu historia ni es la mia, no es de nadie
pero es de muchas a la vez.
No puedo ponerme del todo en tus zapatos,
pero trato de imaginar lo que sientes

y sólo puedo decirte
que cuentas conmigo

te quiero mucho

Carolina


martes, 19 de febrero de 2008

Dijiste que no tomáramos esa micro.

☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺
Dijiste que no tomáramos esa micro.
Yo insistí en subir, tardaría mucho en pasar otra micro por Vitacura. Un viejo en la vereda gritaba insultos y quejas al conductor. Estaba bien vestido. Me pregunté cómo podía culpar de todos los males a un hombre que trabajaba en día domingo. El chofer bajó del bus e intentó calmarlo, le pidió que lo dejara tranquilo. Volvió a su asiento. Algunos pasajeros le gritaban que lo ignorara y siguiera conduciendo. Subíamos por la puerta delantera cuando pasó por mi lado un escupitajo lanzado justo en la cara del chofer. Lo miré y noté que estaba a punto de llorar.

☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺☻☺


Este cuento es uno de los dos que escribí para enviar al concurso "Santiago en 100 palabras". Está basado 100% en una historia real. Como viñamarina de nacimiento (y de corazón) he tenido la oportunidad de observar mucho a estos personajes (los santiaguinos) y aunque ya llevo casi un año residiendo en la capital, aún no dejo de sorprenderme.

Más interesante ha sido aún llegar justo el año de estreno del famoso transantiago, tema recurrente en las noticias. No ahondaré en dicho tema porque da para largo y aparte no es la idea.
Dicen que Santiago es Chile y francamente los santiaguinos están tan convencidos de eso como los gringos están convencidos de que son América.
En fin, tal vez de a poco me iré convirtiendo en una santiaguina más, después de todo, vivir acá no ha sido tan malo como pensé. Sus cosas buenas tiene Santi-Asco, hay que decirlo.

jueves, 14 de febrero de 2008

Small World

Dos notas y un acorde en la tercera, tres notas y otro acorde. Ya no necesitaba leerlo, primero lo retuvo de memoria en la mente, luego lo aprendieron de memoria sus manos. Fue lo primero que aprendió a tocar en el piano, no podía ser casualidad que encontrara justo esa canción en el libro de partituras. El profesor por su aparte consideró que era adecuada para comenzar.

Imaginó lo contento que se pondría él cuando la escuchara y ensayaba cada día esperando su llegada. Ya podía ver su cara, su emoción, sorpresa, ella sabía lo que esa canción significaba para él y esta era su forma de demostrarle a lo que él significaba para ella. Era indudable que llegaría sin previo aviso así que debía estar preparada para aquel momento perfecto. Lo esperó en cada nota, lloró cada acorde y el tiempo pasó. A medida que pasaban las semanas su repertorio aumentaba, pero siempre volvía a la misma canción, cada vez le salía mejor, pero aún no era perfecta.

El tiempo pasó y no sólo se dio cuenta que él nunca llegaría, nunca llamaría y nunca le escribiría, sino que dejó de desearlo y sólo deseó olvidar. Lloró por última vez frente al piano, pero nunca dejó de tocar la canción. El profesor le dijo en una ocasión que le sonaba dulce la forma en que ella tocaba (si hubiese sabido cuanta tristeza, cuanta rabia y cuanta decepción habían detrás). Esa última vez que lloró por él decidió que se quedaría con los buenos recuerdos e intentaría olvidar los malos. Tal vez todo había sido una gran mentira, pero para ella fue su más grande verdad, hasta ahora.

No sabía si lloraba a un muerto o lloraba a alguien que realmente nunca existió. Sólo sabía que ya nunca más lloraría por él.

_________________________________________________

martes, 12 de febrero de 2008

Hoy comienza el resto de mi vida...y mi blog

Doy oficial inicio a mi blogspot: MadameBobaryHoy (el "hoy" va porque Madame Bobary ya estaba ocupado)

A modo de introducción, comentaré brevemente el por qué evoco el nombre de este personaje ficticio tan desafortunado. Básicamente es por la pasión que la mueve, la constante búsqueda de la belleza y de la felicidad y el choque brutal con la realidad. La impotencia de sentirse atrapada en un mundo mediocre...los deseos de Libertad.

Aprovechando el forzado "hoy" me pregunto como sería Madame Bobary en la actualidad. Probablemente habría estudiado en la Universidad y habría tenido muchos más medios para realizar sus sueños de grandeza.

Acaso no habría cometido los mismos errores?

Probablemente Si

Acaso no repetimos también los errores que ya cometieron otros antes que nosotros?

...y los errores propios también los repetimos a veces...muchas veces... demasiadas veces

Eso en sintesis. Creo que todos tenemos en nuestras manos las riendas de nuestras vidas, pero no todos toman conciencia de ello.

En todo caso la autora de este blog no pretende irse (tanto) en la reflexiva. Más bien la idea es subir cuentos, historias cortas, algunas que ya existen, otras que aún no las bajo de la dimensión de las ideas pero existen dando vueltas por ahí y otras que aún no han sido concebidas.

Eso por ahora

Saludos

Krito